lunes, agosto 02, 2010

41.

CREDO DEL GUERRERO


No tengo parientes, hago del cielo cambiante y de la tierra presente mis parientes.

No tengo hogar, hago de la conciencia diáfana mi hogar.

No tengo vida ni muerte, hago del ritmo lento de la respiración mi vida y mi muerte.

No tengo poder divino, hago de la honestidad mi poder divino.

No tengo recursos, hago de la comprensión sutil mi recurso.

No tengo secretos mágicos, hago del carácter y de la fuerza interior mis secretos mágicos.

No tengo cuerpo, hago de la resistencia mi cuerpo.

No tengo ojos, hago del resplandor del relámpago mis ojos.

No tengo oídos, hago de la sensibilidad mis oídos.

No tengo extremidades, hago de la presta destreza mis extremidades.

No tengo estrategia, hago de aquello que el pensamiento no ensombrece mi
estrategia.

No tengo designios, hago de apoderarse de la oportunidad mi designio.

No tengo milagros, hago del recto camino de las acciones propias mi milagro.

No tengo principios, hago de la adaptabilidad a toda circunstancia mi principio.

No tengo tácticas, hago del vacío y de la plenitud mis tácticas.

No tengo talentos, hago del ingenio mi talento.

No tengo amigos, hago de la mente mi amiga.

No tengo enemigos, hago de la imprudencia y del descuido mis enemigos.

No tengo armadura, hago de la benevolencia y la rectitud mi armadura.

No tengo castillo, hago de la mente inamovible mi castillo.

No tengo espada, hago de la ausencia del yo mi espada.


Anónimo del siglo XIV, Japón.

domingo, julio 18, 2010

40.

JUAN JOSÉ ARREOLA DIXIT

Se necesita que ya no haya líderes importantes ni dirigentes de multitudes, sino que cada hombre sea capaz de conducirse por sí mismo, como el que puede arreglar sus negocios con el más allá.

Espero el renacimiento del amor a las plantas y a los animales, el apogeo del hobby, que es un renuevo doméstico de la aplicación de la mano artesanal. Necesitamos relacionar el espíritu y la materia, y no dejar al espíritu en esa vagancia que aunque nos haya producido buena música y buena poesía, nos haya producido buena música y buena poesía, nos ha costado también delirios de grandeza. El espíritu se ha vuelto un falso truchimán, un lenguaraz que pervierte el mensaje porque no lo subordinamos a la vida.

Profeso un sagrado horror a la inteligencia y a la razón. De mí todo ha salido del reino de las intuiciones y me declaro un irracionalista, porque lo irracional es una forma más profunda o más alta de lo racional. Lo único que vale en la vida es lo que brota de esa zona secreta. Hay personas que pueden apropiarse de una cantidad de pensamiento ambiental o que tienen la capacidad de recoger dentro de la propia experiencia la experiencia ajena. La intuición es el recuerdo que todavía no vivimos, el déjà vu psicoanalítico, lo que creemos ya visto o conocido (al entrar a una casa nos parece que ya estuvimos allí), pero en nada me uno al ocultismo ni a los fenómenos paranormales.

La cultura consiste en ponerse uno en el espíritu lo que le pertenece, aunque no lo haya pensado. Hay poemas enteros que los siento totalmente míos porque me dicen a mí mismo, me ayudan a saber quién soy; cuando los recito parece que yo los estuviera componiendo porque los vivo. La cultura es auténtica cuando revive en nosotros. Puedo repetir de pronto algún pasaje de un poeta oscuro o apoyarme en un filósofo sin percatarme. Soy un actor del conocimiento porque lo represento ante los demás, no porque yo sea un sabio.

Sostenemos que el pecado original fue el pacto de la mujer con el diablo para perder al hombre. Pensemos lo que significa sobre la tierra una ética basada en semejante dislapso.

Cuando se habla de cultura debemos apartar de nuestra mente la idea de ciertos refinamientos del gusto y de la abstracción. La verdadera cultura es concepción del mundo. Si la redondez total del conocimiento es ahora imposible, el hombre culto siempre tiene a su alcance los datos que pueden hacerle comprender el universo físico y espiritual que lo rodea, así como las peripericias esenciales que nos han llevado o traído a ese conocimiento en generaciones sucesivas, a partir del primer hombre que se preguntó quién era y por qué estaba en el mundo. Quien renuncia a enterarse de algo que no es de su competencia porque cree que pertenece a otro ámbito, se excomulga automáticamente del gremio universitario y se va a vivir como falso Robinsón a un islote de especialista. Hombre culto es el que está con los demás en comunicación activa. Un centro emisor de humanidad, con ideas y actitudes que se ajustan armoniosamente a la realidad inmediata de cada día.

Cada uno está obligado a comprender el mundo y a comprenderse a sí mismo simultáneamente. El hombre que se va de este mundo sin saber quién es ni dónde estuvo, es como un tonto en vísperas, aunque sea un tonto loco, desesperado o genial.

En el claro de la selva, trabaja un constructor de arcos; alguien aplica su espíritu a la materia y la transforma con sus manos. Se acerca un muchacho curioso y atento: quiere saber cómo se hace un arco. El operario interrumpe su trabajo y le explica las cualidades de la madera, de la cuerda, del pedernal y de las plumas. Le dice cómo se manejan las herramientas. Le hace comprender el fenómeno de la tensión que proyecta la flecha al espacio. Le dice que un arco sólo es arco cuando funciona como arco. En ese momento el artesano se convierte en maestro y ejerce su influjo sobre un alma, en vez de aplicarlo solamente a la materia inerte.

Extractos de La palabra educación, de Juan José Arreola (Editorial Diana, México, 1979).

miércoles, julio 14, 2010

39.


El bloque es, sin duda alguna, la distracción más agradable de esos días benditos en los que no hay que trabajar, pero muchas personas, ya lo sabemos, se obstinan en perder su tiempo libre con la búsqueda de la dificultad pura. Su práctica, además, debería estar encaminada a la realización de ejercicios de seguridad y estilo orientados a futuras escaladas. Cuando puedes escalar un bloque fácil con las manos o equilibrarte de pies en una placa de tal manera que apenas aprietes con los dedos y un colega pueda colocar su mano debajo de la tuya o cuando has descubierto cómo resolver la escalada de una repisa empujando y girando el brazo que te hace de palanca, digamos que te estás haciendo una idea de lo que puedes esperar de ti en el futuro. Pelear, a fuerza de músculo y hasta el agotamiento, contra una dificultad superior a la que vayas a intentar más adelante en vías expuestas de escalada real no prueba nada, no es sano y sólo sirve para reducir considerablemente el goce pleno de los días libres.

Traducción bastante libre y limitada de algunas de las reflexiones sobre la práctica del búlder en la época victoriana recogidas en Mountain Craft (1949), de Geoffrey Winthrop Young (1876-1958).
Mucho más, pero en inglés, AQUÍ.

martes, mayo 04, 2010

PARA NOMBRAR UNA CIUDAD, de David Eloy Rodríguez




Para quienes tengan un rato por Sevilla o Cádiz estos próximos días y os pueda interesar esta cita, ahí llevan vuesas mercedes la información necesaria y, más abajo, unos poemas de Para nombrar una ciudad, de David Eloy Rodríguez:

PRESENTACIÓN EN LA FERIA DEL LIBRO DE SEVILLA:

Domingo 9 de mayo a las 20 horas, en la Feria del Libro de Sevilla (en concreto en la Sala Apeadero , una sala que hay en el edificio del Ayuntamiento por el lado de la Plaza San Francisco).

- Presentación del libro Para nombrar una ciudad (Editorial Renacimiento, 2010; III Premio Internacional de poesía Francisco Villaespesa), de David Eloy Rodríguez. Invitará a su lectura el poeta granadino Luis Melgarejo.

A partir de las 21 horas David Eloy y Luis estarán firmando en la caseta de La Fuga, la número 8, situada en la Plaza San Francisco.

Coordina: La Fuga librerías (Aquí la programación completa de actividades de La Fuga en la Feria del Libro)


PRESENTACIÓN EN LA FERIA DEL LIBRO DE CÁDIZ:

LUNES 10 de mayo (18’30 horas):

Presentación conjunta de los libros


LOS DÍAS DEL MAÍZ (Ed. Baile del sol)

de Miguel Ángel García Argüez

+

PARA NOMBRAR UNA CIUDAD (Ed. Renacimiento)

de David Eloy Rodríguez

Invita a la lectura de ambos libros el escritor gaditano Manuel Ruiz Torres

Coordina: librería Manuel de Falla.

FERIA DEL LIBRO de CADIZ

Baluarte de la Candelaria




UN POEMA DE PARA NOMBRAR UNA CIUDAD, de David Eloy Rodríguez:


SEIS APROXIMACIONES PARA NOMBRAR UNA CIUDAD

I

Nombrar: atrapar un animal que no existe.



II

Qué es vivir, esa sigue siendo la pregunta, qué es vivir, qué ciudad fundar dentro de cada piel y en las calles y en las casas, volver o no milagro el mundo, ser o no ser pasto del olvido, carroña de los buitres de la muerte.

Cada cual muestra sus documentos de dolor, las astillas que le tocan en los huesos.

Ciudad de gente sola que aprende a vivir sin aventura.

Ciudad que respira bajo el alud violento de la falsificación.



III

¿Qué se siente en la tormenta cuando uno es el sitio en donde va a caer el rayo?

Gente en el polvo. Braceros en la tempestad.

Gente a cielo herido, acampada en mitad de la vía.

Viven en avenidas desolladas, viven en cantinas sobre la cuerda floja, viven en la mandíbula desencajada de la ciudad.

Esperan los añicos del amanecer, pero no esperan nada.

Esperan que todo estalle, pero no esperan nada.

Un puño feroz les golpea cada día.

Yo sé a quiénes pertenecen las manos que golpean. Yo sé, y usted sabe, quiénes empuñan su muerte lenta, quiénes vierten las paladas de tierra que cubrirán sus ataúdes. Yo sé quiénes les entregan cada día.

No hay crónicas de su desalojo.

Pero yo sé. Usted sabe.



IV

La noche sigue color de rubí, barrio de demonios y esplendores.

(Hay pruebas: antídotos, insinuaciones, enfermerías. Hay pruebas: incidentes y

audacias, un reloj sin agujas, sombras en el espejo. Hay pruebas: exploraciones, insistencias, desvíos).

Huéspedes de la noche abierta juntan sus formas de habitarla, su sed inagotable.

Se asombran. Comienzan.

(Hay pruebas: alamedas del ansia, la conspiración, la revuelta. Hay pruebas: la ternura a salvo, las preciosas pasiones sin dominio en el paisaje brutal. Hay pruebas: los hallazgos, las hechicerías, las sanaciones, los pródigos consuelos.

Hay pruebas: los despertares en la noche de la rabia, la luz de la revelación).

En la ciudad acontecen, tan intensamente cuerpos, con palabras tan vivas.

(Hay pruebas: apuestan por lo que no saben, como quienes agarran alacranes con las manos, y dicen verdad).

Corren tiempos de redada.

Pero también de almacenes, alivios, goces, reuniones sagradas y ocultas.



V

Como nos deslumbran los besos desconocidos de una boca bien conocida, así nos asalta de repente una ciudad nueva, espigas de tiempo encendido, el lugar exacto en el que ser.



VI

Hay una ciudad sin mapa, fugitiva e inasible, cierta: la compuesta de deriva e intemperie, la que cada uno escribe en su tiempo, la que se bautiza con el corazón y ya jamás pierde su nombre.



viernes, abril 02, 2010

1ª en libre de MUJERES DESESPERADAS, La Concha, Sierra Blanca, Marbella.


Croquis (cortesía de Pedro Soto) de las dos únicas vías abiertas hasta el momento en el tapión de La Concha.


Dos ingenuos esperando que pase el autobús que sube a La Concha.
PHOTO: Joanna Studzinska.




Pedro abrazando el chorrerón que te saca del primer largo.
PHOTO: Luis Melgarejo.




Recuperando el técnico segundo largo, fisura ciega muy mantenida.
PHOTO: Pedro Soto Guerrero.

lunes, febrero 22, 2010

AFLÓJATE DE BARES


El Gus, con er look ochentero, amarrándose bien las alpargatas antes de subirnos para los Bloques Amarillos.
APHOTICO: David Pérez Bueno.


AFLÓJATE DE BARES


Llegamos ayer miércoles. Nos quedan todavía
cuatro días.
El agua
no arranca a hervir. Afuera están hablando
de romos y equilibrios mientras yo
escribo desde dentro de la furgo y
lo que escribo es que ha sido

la paz ahí desde el fondo y tan de súbito ‘sta tarde

como una flor silente que resiste porque arraiga en la grieta
de esta roca caliza bienamada

bajando de los bloques amarillos
er Deivi, Gus y un menda
de envenenarnos ya dende trempano con
uno nuevo sin nómine,
un sietebé o asín que a ver mañana
si se deja por alguien resolver,
que ya casi esta tarde le hemos visto
la clave de los pienes al baile antes del lance,

y a ver mañana, sí

—un problema precioso de los d’esos más nuevos,
de los que estuvo er Deivi bicheando
las dos semanas esas
de eremita del gesto
que por aquín estuvo
solico porqu’él quiso,
comiendo arroz, bebiendo té, perdiéndose.

Bajando ya que’stábamos, molidos, jubilosos.
Que no hará ni dos horas, con las yemas
berreandico los tres.
Y el sol ahí reculando
sin más luna que el triple par de lunas
de esas mozuelas 3
que tan alegres salen —nosotros llegandillo—
del callejón d’enmedio de los siete que dan a la pradera
con sus colchoneticas a la espalda,
‘gualico que nusaltres, que bajábamos
por la vereda en busca del carril
que deja en el roal donde es el apalanque del común
y donde estas habían aparcado
la furgoneta d’ellas, justo enfrente
de la Furia der Deivi.
Nos saludamos y hola y tal que cual.
Compartiremos cena, que pensé,
compartiremos cena segurico. Y asín que ha sido, tú.

Y estos dos sí, de charla

—entre inglés catetorro y español de finolis
con nuestras tres amigas tirolesas—,

pero yo iba a lo mío y ahí le andaba

—oh yemas doloridas 6 de 10,
de dátiles de manos mías 2
y pienes, oh mis pienes 2,
pisando’n de colores, como el Dagües diszía,
el Johnny Dawes, sí,
en foh y pum y flunku y uepalape—

con un sopor bullente por los músculos,
fumando yanya güena de la última cosecha del Silvano y
por los ojos
la luz del lubricán
sin trampas alumbrándome lo zurdo del adentro.

Y ya’n llegando casi a la pradera
de los lirios salvajes
3 y 3,
cascando que si tal que cual

—que si de Albarracín que ellas venían
y les habían dicho del Torcal,
justo en el corazón de Andalucía,
una checa y un checo, por lo que nos han ido
contando ya’sta tarde,
pareja de puretas más fuertes que´l vinagre
con la que hicieron migas por allín
y que seguro son la misma gente
con quienes coincidiera el Antoñito
hará dos meses ya, poquillo más,
la semana que estuvo en Navalosa—,

casi cruzando, casi
por donde los roales de verano,

es que ha sido esta paz inesperada:

Que yo estaba a lo mío
y estos dos de palique con las guiris
y que no sé por qué
me ha venido al magín
lo de por la mañana
quando apretando estaba al crux
del bloque ese que digo el Gus,
que va y le dice er Deivi:

—Aflójate de bares, tigre, porque
¿no ves quesque te vas a reventar
de respirar cruzado, ninio, ya?

Aflójate de bares.
De bares de beber,
de bares de presión. Y no he podido
no echarme una risilla sintiendo la tibieza
de las cosas que pasan,
recordando lo dicho, repasando’l después,
entre burlas y veras
durante todo el día
sacándole más punta y
matices, vericuetos, correspondencias d’esas
a bares de beber y a bares de presión
y a la necesidad de ambos aflojes
para el pleno abandono del cuerpo con el baile.

Llegándole que estábamos a altura
de donde está la vaina del pluviómetro y
demás cacharros d’esos sientifísticos,
con la Nicole, la Frida y la Christina,
y estos dos se pensaron
—tal como aquí lo estoy dejando escrito,
el Gustavo y er Deivi,
cuando lo de esa risa tan pacífica—
que era por las tres mozas.
Y es por eso que quiero
dejarlo apuntaíco, para quienes si acaso

—clarico y bien clarico en el cuaderno
de monte’ste que siempre siempre siempre
conmigo va doquiera que yo vaya—

que era por el aflójate de bares mi sonrisa,

por ese hallazgo oral der Deivi enorme y
no por las picardías ni el cachondeo montuno
que solemos cruzarnos a veces como niños,
sin apenas palabras, sin maldad.

El agua hierve ya. Apago el infiernillo
y echo tres pulgaradas de té verde del bueno.
Hablan de esta mañana, de Hueco Tanks, de música.
Yo participo poco y
dende la furgoneta los escucho
y apunto mis cosicas, las cosas necesarias,
esto que ahora es que escribo mientras reposa el té.
David les cuenta cómo es que va el bloque
con el que hemos estado los tres envenenados.
Me viene la secuencia y
no desde la memoria

sino desde lo eléctrico del espinazo mismo de la vida.

Y en esto salta el Gus:

—Pues podemos llamarlo “Aflójate de bares”,
al bloque, digo, no?

Aflójate de bares. Quede escrito otra vez.
La Christina pregunta por lo que significa,
pero no creo que puedan explicárselo.

—El té ya está —les digo—.
Me parece lo suyo, Gus. “Aflójate
de bares” es, sin duda, el nombre que ese búlder se merece.

Er Deivi asiente y ríe
y trata de explicar qué significa
muy sentencioso y diáfano.
Yo todo lo consigno
y ya estoy terminando, la verdad.

Cuesta escribir después, después de que suceden
ciertas cosas sencillas, después de que se engranan,
tan perfectas y exactas, algunas coyunturas.

Queda escribir al menos honestas conjeturas,
por intentar contarlas, las cosas, como fueron.

Asín qu’esto ya’stá:

Noviembre en el Torcal. Cenamos macarrones.
Nos quedan todavía cuatro días.
De postre tomaremos chocolates exóticos
que traen las niñas estas.
Y el té que he preparado.
Er Deivi le está dando la forma a un verdigrín
para que ahora entre todos le hagamos bien el fondo.
Mañana, nos han dicho, se vienen con nosotros,
que quieren conocer —sobre todo la Frida,
que por lo visto aprieta la tía fino y duro—
la zona de los bloques amarillos.

Se está metiendo un viento hijoputilla.

Ya sí termino, sí.
Espero que mañana
el sol de invierno lama nuestros lomos.

lunes, febrero 15, 2010

PREPOSICIONANDO

ni cabe ni so ni según y etcétera


a quienes nada esperan ni ya temen
ante los tribunales si les urge y
bajo los puentes miles cientos diez
con puños y sonrisas implacables
contra quienes malogran la esperanza y
de la justicia el logro necesario
desde que el mundo es dicha y tierras dichas
en lenguas imposibles pero hermanas
entre las gentes todas que caminan
hacia los sures esos que es que laten
hasta que ya revientan los imanes
para poder llegarse sí llegarse
por fin vendrá la vida y el estómago
sin miedos ni hipoteca ni caléndulas
sobre las cinco y pico de mañana y
tras todo lo ya escrito ayer que hoy digo

martes, diciembre 15, 2009

EXTRA, EXTRA! ROMERÍA 2009, APHOTICOS. EXTRA, EXTRA!

Aprovechando que una está a salvia, tomillo y propóleo por los fríos putos estos dendace tres días, subo unas cuantas de las aphoticos de la Romería de San Apretón & Virgen de la Regleta de este año 2009 que ya se nos va terminando. Las fotos, que son unas poquicas de las munchíjimah que hay, pertenecen a Mr. Txus Sandoval, que está haciendo las Australias, ahí el tío viendo tiburones to los días, y a quien agradecemos nuj las pasara. Hay, dizimos, munchas más, pero vayan por ahora estas poquicas. Hala. Y atchís!


El Álex pastoreando a la chiquillería justo antes de que arrancara la compe.


Detalle de la jabrosíjima cena del sábado.


El Antoñito marcándose el techillo de dentro con la María a cuestas, que no se sabe quién estaba apretando más, si ella o él.


Panoramiquilla en La Zubia City del Parque de la Encina la noche del viernes tras los audiovisuales.


Spelunca disco dánsin.


Como no se cabía dentro del salón de LA CASA CON LIBROS de tantísimo público como convocaron los audiovisuales, pues cascorreando alguna gente al fresco de la plaza que se quedaron.


Álex Corpas y Rubén de Francisco en un momento del audiovisual.


De izquierda a derecha el Melga, el Man, el Rober y er Deivi, en el banquillo de acusados de la sala de espera outdoor de la compe cateta.


Ángeles Quesada, pregonera a la sazón de la edición del año pasado, apretando de lo lindo con el Daniel al porte.


La gente estuvo tan a gustito, tú.


El Álex presentando a derviches y giróvagas.

jueves, octubre 29, 2009

DE POSTURITAS AL SOL DE LOS MEMBRILLOS



El Barbas resolviendo uno de los problemas del bloque del Tiburón, en el Torcal de Antequera (Málaga). PHOTO: Joanna Studzinska.

miércoles, septiembre 30, 2009

38.

SI ALGUNA VEZ TUVIESE QUE VENDER ESTA CASA QUE NO ES MÍA

Diría que tiene diez metros cuadrados de ventana
diez metros cuadrados de puro cielo azul
se mire por donde se mire
y que a uno le dan terribles ganas de coger un destornillador
desmontar esas ventanas
ponerlas en el suelo y saltar
dentro de esos diez metros cuadrados de cielo azul inoxidable.

Pero lo cierto es que ya lo dijo el poeta:
El cielo no es azul, el cielo
ni tan siquiera

es cielo.


Harkaitz Cano


INOIZ SALDU BEHAR BANU NIREA EZ DEN ETXE HAU//Erranen nuke hamar metro koadro leiho dela/hamar metro koadro zeru urdin/edonondik begiratuta ere/eta bihurkina hartu eta leiho hori hormatik kendu/eta leiho hori lurrean jarri/eta urdin herdoilezinezko hamar metro koadro zeru horietara jauzi/egiteko gogo bizia ematen diola edonori.//Baina aspaldi errana utzi zuen poetak:/zerua ez da urdina, ez izateagatik/zerua ez da urdina//eta ezta zeru ere.

miércoles, agosto 26, 2009

II ROMERÍA DE SAN APRETóN & VIRGEN DE LA REGLETA



Pues ya ven vuesas mercedes: Un año más logran lograrlo, que no es poco para quienes nuj conocemos. La Hermandad de La Tapia del Matadero y los Hermanos Romos de María & Juana tienen el placer de invitar a la pípol toda a esta segunda edición de su international romería. Será daquín a nadená: el viernes 4, sábado 5 y domingo 6 de este septiembre próximo. +INFO: AQUÍ.

viernes, agosto 07, 2009

37.

4-5-69

El dolor la convirtió en conservadora.
Allí donde los fósforos tocaron su carne, ostenta una cicatriz.

La policía llega al alba
como llegan la muerte y el nacer.

Ciudad de imprevistos, tu mapa real
es la maraña de todas nuestras líneas de la vida.

El instante en que un sentimiento penetra el cuerpo
es político. /Esta caricia es política.

Sueño a veces que flotamos en el agua
tomados de la mano y /nos hundimos sin terror.


Adrienne Rich, de Gazales, en traducción de Myriam Díaz-Diocaretz.

domingo, julio 19, 2009

36.

DISCULPA

No me tachéis de inconsecuente porque mi corazón haya sido apresado por una voz que canta:
Hay que estar serio unas veces y otras dejarse emocionar: como la madera, de la que sale lo mismo el arco del guerrero que el laúd del cantor.

Del alfaquí cordobés Ibrahim Ben Utman, poeta del centro de Al-Ándalus (siglo XII)

EL VIENTO

No hay mayor alcahuete que el viento, pues levanta los vestidos y descubre las partes ocultas del cuerpo,
y ablanda la resistencia de las ramas, haciendo que se inclinen a besar la faz de los estanques.
Por eso los amantes lo emplean como tercero que lleva mensajes a sus amigos y enamorados.

De Ben Said Al-Magribi (1214-1274)

LOS VASOS

Eran pesados los vasos, cuando vinieron a nosotros; pero cuando estuvieron llenos de vino puro,
se aligeraron y estuvieron a punto de volar con lo que contenían, del mismo modo que los cuerpos se aligeran con los espíritus.

De Idris Ben Al-Yaman, de Ibiza (siglo XII)


EL ARCO

Me maravillo de la ingratitud del arco, porque no es leal con las palomas del boscaje.
Cuando era rama, fue su amigo, y ahora que es arco, las persigue. ¡Así son las vicisitudes de los tiempos!

De Ahmad Ben Waddah, apodado Al-Buqayra, de Murcia (muerto hacia 1135)

Los cuatro textos transcritos de la maravillosa traducción de don Emilio GARCÍA GÓMEZ, Poemas arabigoandaluces, 1940. Trigesimoséxta citica. Salud.

jueves, julio 09, 2009

LA CARTA QUE ADRIENNE RICH LE MANDÓ A BILL CLINTON

3 de julio, 1997

Jane Alexander. Directora
Fundación Nacional de las Artes
1100 Avenida Pennsylvania
Washington, D.C. 20506

Querida Jane Alexander,

acabo de hablar con un joven de su oficina, quien me informó de que se me había elegido para ser una de las doce personas que recibirían la Medalla Nacional de las Artes en una ceremonia en la Casa Blanca en otoño. Le dije enseguida que yo no podía aceptar tal galardón del Presidente Clinton o de la Casa Blancaporque el significado mismo del arte, como yo lo entiendo, es incompatible con la cínica política de esta administración. Quisiera aclararle el significado de mi rechazo.
Cualquier persona familiarizada con mi obra desde el inicio de los años sesenta en adelante sabe que yo creo en la presencia social del arte -como algo que rompe el silencio oficial, como vozo para aquellas y aquellos cuyas voces son ignoradas, como un derecho humano innato. A lo largo de mi vida he visto movimientos por la justicia social ampliar el espacio del arte, el poder del arte para romper la desesperanza. En las últimas dos décadas he sido testigo del impacto, cada vez más brutal, de la injusticia racial y económica en nuestro país.
No hay una simple fórmula que relacione el arte con la justicia. Pero sé que el arte -en mi caso el arte de la poesía- no significa nada si simplemente decora la mesa para la cena del poder que lo mantiene rehén. Las radicales disparidades de riqueza y poder en Norteamérica se están agrandando a una velocidad devastadora. Un Presidente no puede rendir honores de manera significativa a determinados artistas elegidos simbólicamente mientras la gente, en su mayor parte, está deshonrada.
Sé que usted se ha comprometido en una lucha seria y desalentadora para destinar subvenciones del gobierno a las artes, oponiéndose a aquellos cuyo miedo y sospechas del arte son abiertamente represivos. Finalmente, no creo que podamos separar el arte de la dignidad y esperanza humanas en general. Mi preocupación por mi país es inseparable de mis preocupaciones como artista. No podría participar en un ritual que me parece tan hipócrita.
Sinceramente,

Adrienne Rich

Se envía copia al Presidente Clinton

Carta recogida en el artículo titulado 'Por qué rechacé la medalla nacional de las artes', reunido en Artes de lo posible, Editoral Horas y horas, Madrid, 2005, con excelente traducción de María Soledad Sánchez Gómez.

sábado, julio 04, 2009

35.

NO INÚTILMENTE

Contemplo yo a mi vez la diferencia
entre el hombre y su sueño de más vida,
la solidez gremial de la injusticia,
la candidez azul de todas las palabras.

No hemos llegado lejos, pues con razón me dices
que no son suficientes las palabras
para hacernos más libres. Te respondo
que todavía no sabemos
hasta cuándo o hasta dónde
puede llegar una palabra,
quién la recogerá ni de qué boca
con suficiente fe
para darle su forma verdadera.

Haber llevado el fuego un solo instante
razón nos da de la esperanza.

Pues más allá de nuestro sueño
las palabras, que no nos pertenecen,
se asocian como nubes
que un día el viento precipita
sobre la tierra
para cambiar, no inútilmente, el mundo.


José Ángel Valente (1929-2000)

sábado, junio 27, 2009

34.

OBVIEDAD DEL CUERPO

El cuerpo, esa obviedad. En el gran esfuerzo, en el dolor, en el movimiento o en la suspensión del movimiento, en el amor o en la emoción, en la enfermedad, en la tensión biológica o mental, se revela en toda su importancia. Entonces la obviedad se desvanece. La poesía empieza con ese desvanecimiento. De ahí su parentesco con la carencia y con la ausencia. La recomposición de la obviedad la mata. El mundo obvio, automático, no deja lugar para la poesía; ni tampoco para el arte. Funciona mecánicamente, como un perfecto ---es decir, acabado--- sistema muerto. Contra ese sistema se rebela en común, en tácita conspiración, el cuerpo y la poesía.


Zanásis Jatsópoulos (Aliveri, Eubea, 1961).
Traducción de Vicente Fernández González.

lunes, junio 15, 2009

ROMERÍA AFFAIRE: LAS FOTOS QUE FALTABAN (y 3)


El Txus, músico, surfero, bloquero y retratista.
PHOTO: Fernando Aguado.


Elaín la muchachada!
PHOTO: Fernando Aguado.


Esta se va al Cho Oyu, la tía, dentro de poquito ya.
PHOTO: Fernando Aguado.


El punkarreta haciendo como que estira.
PHOTO: Fernando Aguado.


El Yago.
PHOTO: Fernando Aguado.

domingo, junio 14, 2009

33.

SIMONE WEIL DIXIT

Los partidos políticos son un maravilloso mecanismo en virtud del cual, a lo largo de todo un país, ni un solo espíritu presta su atención al esfuerzo de discernir sobre los asuntos públicos, el bien, la justicia o la verdad. El resultado es que sólo se deciden y se ejecutan medidas contrarias al bien público, a la justicia y la verdad. Si se le confiara al diablo la organización de la vida pública no podría imaginar nada más ingenioso.

Simone Weil (París, 1909 - Ashford, near London, 1943)

ROMERÍA AFFAIRE: LAS FOTOS QUE FALTABAN (y 2)


Javi Martín apretando y bien cubierto.
PHOTO: Fernando Aguado.


El Sergio.
PHOTO: Fernando Aguado.


El Melga contando cómo es que va la película de uno de los eliminatorios estrella del castrojismo local.
PHOTO: Fernando Aguado.


Bicho, cucha: Daquín, allín. Y luego parriba.
PHOTO: Fernando Aguado.


El Álex de Málaga, que ahora estará por Taghia el tío según nos dijo en la Carmela hace unas semanas que pallín se iba.
PHOTO: Fernando Aguado.

viernes, junio 12, 2009

32.

LA TRADUCCIÓN (fragmento del
Viaje sentimental por Francia e Italia
)


Sólo había un viejo y cortés oficial francés en mi palco. Tengo estima a la clase militar, no sólo porque honro a los hombres que encuentran ocasión de perfeccionar sus costumbres en un oficio que frecuentemente empeora a los malos, sino también porque en otro tiempo conocí a uno..., ya no existe. Pero ¿por qué no he de salvar una página del olvido, escribiendo en ella su nombre, y diciendo al mundo que se llamaba Tobías Shandy, el más querido entre mis amigos, y cuya filantropía no puedo evocar, a pesar del tiempo que nos divide, sin que se me arrasen de lágrimas los ojos? En recuerdo suyo, conservo este afecto especial para todos los veteranos. Me levanté, pasé las dos hileras de bancos que me separaban de él, y me fui a sentar al lado del oficial.
El viejecito, con las gafas puestas, se encontraba leyendo un pequeño folleto, que podía ser el libreto de la ópera. En cuanto me senté, él se quitó las gafas, las guardó en un estuche de piel, y se metió el estuche con el folleto en el bolsillo. Yo, levantándome un poco, le hice un discreto saludo.
La actitud del viejecito quería decir:
"He aquí que llega al palco un extranjero que no parece conocer a nadie y que seguramente no conocería a nadie aunque se quedara durante siete años entre nosotros, si nosotros nos empeñamos en conservar puestas las gafas de leer cada vez que él se nos acerque: esto equivaldría a darle en las narices con la puerta de la conversación. Sería tratarle peor que si fuera alemán."
Si en lugar de pensar lo que antecede, lo hubiera dicho en alta voz, en vez de inclinarme, le hubiera dicho que su bondad me obligaba mucho, y que lo agradecía muchísimo.
El mejor secreto para adelantar en la sociabilidad es el dominio de este medio de comunicación, y la pericia en comprender y devolver miradas e insinuaciones, traduciendo en palabras todo su sentido y alcance. Por mi parte, y merced a un largo hábito, lo hago ya tan sin darme cuenta que, cuando voy por una calle de Londres, traduzco, por decirlo así, todo lo que pasa, y a veces he estado en el círculo sin oír cambiar dos palabras, y me he formulado interiormente más de veinte diálogos distintos, que escribiría e incluso juraría que eran reales.
Voy a contar ahora lo que me ocurrió una noche en Milán al ir a escuchar un concierto de Martini. Al entrar en la sala, casi tropecé con la marquesita de F., que salía precipitadamente. Tuve que dar un salto para evitar el choque y dejarla pasar. Pero ella hizo lo mismo, y para el mismo lado que yo, de modo que nuestras cabezas chocaron levemente. Entonces ella se echó al otro lado, pero yo tan desdichado como ella salté también para allá, y volví a obstruirle el paso, muy a pesar mío. Y vuelta a saltar los dos para acá... En fin, una escena ridiculísima. Ambos nos sonrojamos hasta la raíz del cabello. Hasta que, por fin, hice lo que debí haber hecho desde el principio, quedarme inmóvil, y entonces la marquesita pudo salir sin obstáculo. No me atreví a entrar en la sala sin ofrecerle, al menos, la reparación de detenerme un instante a verla hasta perderla por los pasillos. Ella se volvió dos veces; después se adelantó hacia la escalera y se quedó pegada a la pared, como para dejar paso al que bajara y evitar otra escena semejante a la que se había producido conmigo.
---No he acertado en la interpretación ---me dije---; no he traducido bien. La marquesita tiene derecho a mis disculpas expresas y claras, y se hace a un lado para dar lugar esperando que yo me acerque a ella.
Fui hacia ella y le pedí disculpas por la molestia que acababa de causarle, asegurándole que mi intención había sido dejarle el paso franco. Ella me dijo que, por su parte, lo mismo había querido hacer; de modo que los dos nos dimos las gracias mutuamente. A esto, la marquesa estaba ya al término de la escalera, y viendo yo que ningún escudero se le acercaba, le rogué que me permitiera acompañarla al coche. Bajamos juntos; a cada tres peldaños nos deteníamos a comentar el concierto y nuestra aventura. Ya dentro del coche, le dije:
---Señora, debo decirle que por lo menos intenté dejarla salir seis veces.
---Y yo otras tantas le dejé entrar.
---Y plegue al cielo ---añadí--- que lo intentara usted una séptima.
---Con mucho gusto ---dijo ella haciéndome lugar.
La vida es demasiado breve para perder el tiempo en fórmulas de cortesía. Me metí en el coche sin vacilar, y me llevó a su casa. Y del concierto, Santa Cecilia ---que, sin duda, estaba presente--- sabrá lo que pasó: yo no me enteré.
Me falta añadir que nada me fue tan grato durante mi viaje a Itali que ésta, debida, sin duda, a una traducción acertada.


Laurence Sterne (1713-1768)

miércoles, junio 10, 2009

31.

CONTRIBUCIÓN A LA ESTADÍSTICA


De cada cien personas,

las que todo lo saben mejor:
cincuenta y dos.

Las inseguras de cada paso:
casi todo el resto.

Las prontas a ayudar,
siempre que no dure mucho:
hasta cuarenta y nueve.

Las buenas siempre,
porque no pueden de otra forma:
cuatro o quizá cinco.

Las dispuestas a admirar sin envidia:
dieciocho.

Las que viven continuamente angustiadas
por algo o por alguien:
setenta y siete.

Las capaces de ser felices:
como mucho veintitantas.

Las inofensivas de una en una,
pero salvajes en grupo:
más de la mitad seguro.

Las crueles
cuando las circunstancias obligan:
eso mejor no saberlo
ni siquiera aproximadamente.

Las sabias a posteriori:
no muchas más
que las sabias a priori.

Las que de la vida no quieren nada más que cosas:
cuarenta,
aunque quisiera equivocarme.

Las encorvadas, doloridas
y sin linterna en lo oscuro:
ochenta y tres,
tarde o temprano.

Las dignas de compasión:
noventa y nueve.

Las mortales:
cien de cien,

cifra que por ahora no sufre ningún cambio.



Wislawa Szymborska (Kórnik, Polonia, 1923), del libro Instante, (en traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano), Igitur-Poesía, 2005.

30.

NO PIDO MUCHO


No pido mucho:

Poder hablar sin cambiar la voz,
caminar sin muletas,
hacer el amor sin que haya que pedir permiso,
escribir en un papel sin rayas.

O bien si parece demasiado:
Escribir sin tener que cambiar la voz,
caminar sin rayas,
hablar sin que haya que pedir permiso,
hacer el amor sin muletas.

O bien si parece demasiado:
Hacer el amor sin que haya que cambiar la voz,
escribir sin muletas,
caminar sin que haya que pedir permisos,
hablar sin rayas.

O bien si parece demasiado…


Kiko Veneno y Miquel Marti i Pol (1929-2003)

29.

UN SOLDADO QUE SOÑABA CON AZUCENAS BLANCAS


Soñaba con azucenas blancas,
con una rama de olivo...
con el pecho de ella radiante a la tarde.
Soñaba -me dijo- con un pájaro,
con la flor del limonero,
no filosofaba, entendía las cosas
como las sentía... como las olía.
Pensaba -me dijo- que la patria
era que yo bebiese a sorbos el café de mi madre
y volviera a la tarde.
Le pregunté: ¿Y la tierra?
Dijo: No la conozco,
no la siento latir ni la llevo en la piel
como se dice en los poemas.
Pero un día la vi,
como se ve una tienda, una calle, los periódicos.
Le pregunté: ¿La amas?
Respondió: Mi amor es dar un paseo,
o un vaso de vino, o una aventura.
-¿Morirías por ella?
-Claro que no.
El lazo que me ata a la tierra
es un panfleto... un discurso.
Me enseñaron a amar su amor
pero no he sentido su corazón como propio,
no he olido la hierba, las raíces, las ramas.
-¿Y cómo era amarla?
¿Pica como los soles... como la nostalgia?
Me contestó sin rodeos:
-Mi manera de amar es un fusil,
el retorno de fiestas vetustas
y el silencio de una estatua perdida
de tiempo y origen remotos.

Me habló del momento de la despedida,
de cómo lloraba su madre
en silencio cuando le destinaron
al frente.
La voz atormentada de su madre
grabó bajo su piel un nuevo deseo:
Si crecieran palomas en el Ministerio de Defensa,
¡si crecieran palomas!

...se fumó un cigarro, luego me dijo
como si huyera de un pantano de sangre:
He soñado con azucenas blancas,
con una rama de olivo,
con un pájaro que abrazaba la mañana
en la rama de un limonero...
-¿Y qué has visto?
-He visto lo que he hecho,
una zarza roja
explotando en la arena, en los pechos, en los estómagos.
-¿A cuántos has matado?
-No sabría decirte...
pero me concedieron sólo una medalla.

Le pedí, torturándome: Venga,
descríbeme un cadáver.
Se acomodó en el asiento, y acariciando el periódico doblado
me dijo como quien canta una copla:
Como tumba el viento una jaima en la grava,
abrazando los luceros desplomados,
en la frente despejada una corona de sangre,
el pecho sin medallas,
porque no era bueno luchando,
parecía un labriego, o un obrero, o un vendedor ambulante.
Como tumba el viento un jaima en la grava... murió.
Los brazos tendidos como dos arroyos secos.
Y cuando rebusqué en sus bolsillos
su nombre, hallé dos fotos:
una... de su mujer,
otra... de su hija.
Le pregunté: ¿Te dio pena?
Me interrumpió: Mi buen Mahmud,
la pena es un pájaro blanco
que no se asoma al campo de batalla. Peca
el soldado que siente pena.
Yo sólo era una máquina que escupía fuego rosáceo
y hacía del cielo un pájaro negro.

Me habló de su primer amor,
después,
de calles lejanas,
de las reacciones tras la guerra,
de las bravuconadas de la radio y los periódicos,
y mientras se tapaba la tos con el pañuelo
le pregunté: ¿Volveremos a vernos?
Me respondió: En una ciudad lejana.

A la cuarta copa
le dije bromeando: Así que te marchas... ¿Y la patria?
Me contestó: Déjate de patrias...
Yo sueño con azucenas blancas,
con una calle que gorjee y una casa encendida.
Quiero un corazón bueno, no carne de cañón,
quiero un día soleado, no el instante de la victoria,
demencial... fascista.
Quiero un niño alegre que le ría al día,
no un repuesto para la máquina bélica.
He venido para vivir el alba de los soles,
no su ocaso.

Se despidió de mí... buscaba azucenas blancas,
un pájaro que saludara a la mañana
en la rama de un olivo,
no entendía las cosas
sino como las sentía... como las olía.
Pensaba -me dijo- que la patria
era que yo bebiese a sorbos el café de mi madre
y que volviera, tranquilo, con la tarde.


Mahmud Darwix (Al-Birwa, Palestina, 1941 --- Houston, U.S.A., 2008)
(Traducción de Luz Gómez García)

28.

AL CABO


Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.
Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.
Al cabo, son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos.


Amalia Bautista (Madrid, 1962)

sábado, junio 06, 2009

ROMERÍA AFFAIRE: LAS FOTOS QUE FALTABAN (y 1)


Q'ambientasso, tú.
PHOTO: Fernando Aguado.




El señor Lupiañez.
PHOTO: Fernando Aguado.




El Gus en pleno lance y, de espaldas, Jorge Postman porteando.
PHOTO: Fernando Aguado.



Jugando a los eliminatorios apretaos en el techo de dentro.
PHOTO: Fernando Aguado.